martes, 10 de julio de 2018

Abel Albino: malnutrición infantil


Me parece excelente su trabajo y sus explicaciones sobre el daño sobre la niñez de una malnutrición… no es menos que para sacarse el sombrero y reverenciarlo.

Sin embargo hay preguntas (cuestionamientos) que me gustaría hacerle:

  • ¿Por qué apoya –y forma parte- un gobierno que aumenta la desnutrición infantil exponencialmente?
  • Sin duda que Chile ha crecido particularmente en su comercio interno, en esto habría que nutrir los cerebros de las clases sociales exportadoras de la Argentina. No le parece que la desigualdad social de Chile está lejos de ser ejemplo? ¿O solo habla de la 5ta Región (y de Las Condes y La Reina?)
  • ¿Por qué no estudia las estadísticas de la UCA sobre la pobreza en el país? En este tema creo que hace aguas por todos lados. La desnutrición en América Latina es fruto del despojo histórico de norte sobre el sur. Puede leer la Doctrina Social de la Iglesia donde desde León XIII en adelante le podría iluminar su discurso geopolítico.
  • Por qué no habla de Bolivia que distribuye su riqueza y ha bajado admirablemente sus índices de desnutrición y ha sido declarada con alfabetización 0? Jesús nos enseñaba: el amor multiplica el pan.
  • No discuto que haya salvado de la desnutrición a 16000 niños, lo admiro, pero ¿no le parece que decir que ha hecho un ahorrar tantos millones es auto referencia difícil de sostener?
  • Gracias por los 16000 niños, ¿preguntó por las zonas periurbanas cuantos más los que mes a mes caen en la indigencia?
  • No le parece que Fundación Conin se parece mucho a la Fundación Favaloro? ¿No tiene miedo que cuando deje de hablar bien de éste modelo de gobierno también caiga en desgracia… como en la anterior etapa de neoliberalismo con aquella Fundación?
  • ¿Será que cerrando industrias, escuelas, universidades y hospitales, y creando comedores infantiles a lo largo y ancho del país bajará la desnutrición?
  • ¿No debería sumarse a una política de Derechos (y Responsabilidades), en vez de pensar que siendo ayudado salvará la denutricón?

Aun así, admiro su tenaz lucha sobre el tema: solo que parece como “extra viam”

https://www.facebook.com/marilena.rivalta/videos/10216968583116973/?q=abel%20albino%20conin

jueves, 5 de julio de 2018



En "odio a la fe" - Martirio de Angelelli y mártires riojanos

No es fácil explicar en dos palabras el contenido de una categoría teológica “in odium fidei” que trasunta toda la Historia de la Iglesia. Y aquí considerada, en una sociedad dividida en base a la ideología actual, resulta aún más difícil todavía.

Sin embargo, es una categoría que también es problemática a todo lo largo de la historia y también en las claves de interpretación de las ideologías de cada momento histórico.

Cómo separar una cosa de la otra, si están entremezcladas desde sus raíces. En el libro de Dámaso Masabó, excelente, verás que no puede separar el cristianismo de la cosmovisión centro europea de la sociedad. Frente a la cosmovisión musulmana (particularmente en sus visiones más radicalizadas) se confunde también el ataque a la cosmovisión centro europea con el ataque a las iglesias cristianas, identificadas sin más.

Nos hace pensar en un “odio a la fe” que nos invita a distinguir en la persona del creyente si sus motivaciones para su vivir y actuar son en orden a la fe o en orden a la ideología en la que sustenta y expresa. Pueden estar confundidas en el creyente como también en el que ejerce la acción martirial. Es por ello que la definición eclesial de “en odio a la fe” está diciendo muchísimo:

• Los mártires riojanos actuaban en orden a su compromiso de fe expresado también en su actuar (aunque podría haber interpretaciones de si eran acciones correctas)
• La teología en la que se sustentan es teología de la Iglesia (Teología de la Liberación)
• Existe coherencia entre su pensar y actuar
• Las diferencias con las cúpulas de la Iglesia (aún en rechazo a la Teología de la Liberación), no invalida ni la Teología, ni la adhesión de aquellos a ésta.
• El conocimiento de la cúpula eclesiástica de la posibilidad del asesinato no justifica el mismo, ni afirma que la única fe es la que compartían la cúpula eclesiástica con el gobierno militar. Muchos de ellos, de ambas partes, habían sido formados por Mons. Willamson, luego hecho Lefebriano. (Genera esto una reflexión muy profunda)
• Da carta de ciudadanía en la teología de la Iglesia a la Teología de la Liberación, aunque seguramente habrá que reinterpretarla y matizar alguna de sus expresiones.

Por eso el “odio a la fe” supone que en la cerrazón de los razonamientos de quienes los martirizaron y actuaron activa o pasivamente en ellos, provocó el rechazo a la misma doctrina de la iglesia y de la fe en aquel que la fundamenta. Otra cosa será juzgar las conciencias individuales y si su capacidad de comprensión estaba al alcance de sus posibilidades: esto toca solo a Dios.Por de pronto habría que estar muy ciego para ver que el mandamiento: “no matarás” dejaría de tener vigencia en el caso de la dictadura militar. La justicia argentina y hoy la Iglesia, han dicho que son han sido delitos de “lesa humanidad”

martes, 3 de julio de 2018


OTRA MUESTRA DE HIPOCRESÍA Y CINISMO: “LLAMADO AL DIALOGO Y COLABORACION”




Está saliendo en los medios que el gobierno ha convocado al “diálogo”, y mañana la Ministra Staley (Desarrollo Social), ha convocado a las organizaciones de la sociedad civil para que “juntos” se salga al cruce del “difícil” momento por el que pasa “nuestro país”.

Esta argumentación, “cornutus” la llamaban los latinos, pone al interlocutor en la situación que en cualquier decisión que tome o afirmación que haga, comparte responsabilidad con el gobierno en la malaria de los pobres. Es una idea que debe rechazarse de plano.

El deterioro de la situación social es consecuencia directa y absoluta de las decisiones de este gobierno. Podrá decirse que el anterior dejó cosas sin hacer, es discutible…  Pero decir ahora que todos somos culpables es una afirmación de la que no debemos hacernos cargo los que rechazamos este modelo de hambre, exclusión y violencia social.

Es cierto que amplios sectores de la Iglesia y de cristianos sin pertenencia oficial apoyaron a este gobierno, y se complacieron de los globitos amarillos en una revolución de la alegría que solo iban a gozarla los del palco. Pero también es cierto que otros amplios sectores de la Iglesia hemos rechazado este modelo desde antes de asumir las actuales autoridades. Seguramente puede leerse quiénes estaban de un lado y de otro en cuestiones de defender a los que hoy hay que “calmar”

Es por eso que pedimos encarecidamente a quienes asistirán a la reunión de mañana 4 de julio (¡¡¡qué día!!!), que si como Iglesia, hemos de hacernos cargo de las consecuencias del mismo por solidaridad con los excluidos del modelo, no debemos hacernos cargo, (y con la obligación de denunciar con toda nuestra capacidad afirmativa), que los responsables de este desastre son las opciones políticas y económicas del gobierno actual. Y que cualquier solución real pasa por cambiar de modelo y no de paliar sus consecuencias para apagar el estallido que se vislumbra.

Llamar “al diálogo” y la colaboración es como provocar un incendio para cobrar el seguro y llamar a todos los vecinos para diluir la responsabilidad del mismo. Se negaron a dar participación hasta llegar al destino que se propusieron, seguirán apropiándose de los recursos sociales y del país entero, pero llaman ahora a repartir entre los estafados las migajas que caen de sus mesas opulentas. Otra muestra de hipocresía y de cinismo.

Repetimos con todas las letras, si hemos de colaborar en amenguar el hambre, el frío y las enfermedades hemos de hacerlo como los enfermeros en las guerras, pero también hemos de ponernos al frente del rechazo social a las causas que provocan las miserias a las que ahora nos llaman a “dialogar” y “compartir”. De otro modo tendría razón Marx cuando decía que la religión es el “opio de los pueblos”

viernes, 29 de junio de 2018

ORGULLO
No sales de tu encierro
Porque sientes hostil el mundo
Declarástelo así de inmundo
Asistiendo así a tu propio entierro
Cierto que media verdad tienes
Porque razones hay a la vista
El dolor de la vida es artista
Y a crear tu propia verdad vienes
La otra media verdad
Estaría también a tu alcance,
Mientras Clarín avance
La matará sin piedad
El sentido común bastaría
Ver tu hermano sin valor
En tu corazón no hay ardor
El temor de ser él vencería

domingo, 24 de junio de 2018


«No temáis: id a comunicar a mis hermanos que vayan a Galilea; allí me verán» (Mt 28,10)
Liturgia Vigilia Pascual
Inicio misionero de la Iglesia

Estimado hermano católico

                                   Con gran preocupación, y luego de haber meditado un rato tratando de escrutar si no me mueve un espíritu de presunción, te escribo confiándote y sobretodo pidiéndote un gesto de reflexión sobre la actualidad de nuestro testimonio eclesial. Y no es que también yo necesite algo así, pero más lo necesita un -pueblo de Dios, perplejo y descreído -en parte al menos- de nuestra Iglesia. Me ha llegado en nuestros días, para conocimiento, de una cristiana con buen compromiso, una “invitación” a la apostasía en Argentina, como la que se hizo en España años atrás con motivo del sustento económico del Estado a la Iglesia Católica. (http://www.apostasia.com.ar/). Es muestra de una reacción mezcla de errores con cosas ciertas.

                                   Pero dos hechos eclesiales, de entre muchos buenos y malos, han llenado mi corazón de profunda tristeza y preocupación. Cierto es que éstas situaciones han sucedido y seguirán sucediendo a todo lo largo de la historia, y la Iglesia seguirá siendo la misma Esposa de Jesús, Santa y Pecadora en un tiempo. Los dos hechos son los del Próvolo en Mendoza y el “empujón” del Párroco de la Catedral de La Plata a una estudiante excedida en sus festejos.

                                   Pero la tristeza y preocupación que me embargan no provienen tanto de los hechos en sí, suficientemente graves (y repetidos), sino más bien de un discurso de la Iglesia basado en que nuestra Misión de Seguidores de Jesús es por lo que somos y no por lo que hacemos… desconociendo una distancia cada vez mayor del modelo de vida concreto propuesto por nuestro Señor. Veo una acentuación exagerada en nuestra dignidad de bautizados, de consagrados, de santificados, de Resucitados…, y creo ver en una línea coherente con la teología de “por la obra obrada”, independientemente de las formas que la acompañen (testimonio de vida). Nuestra teología eclesial del momento, acentúa mucho más los símbolos que la realidad misma, la afirmación de nuestro papel simbólico que nuestra realidad de servicio. Al decir de Pedro Casaldáliga: “mucho más amantes de la estética que de la ética”

                                   ¿Será que la cultura “posmoderna” se nos ha colado en la teología y en nuestra manera misma de vivir la fe? Basados en lo que esperamos, ¿construimos la imagen y gestos que la fundamentan y realizan? Hemos afirmado más lo que ha realizado en nosotros Jesucristo de una vez para siempre, que la escucha del envío a continuar con su obra redentora que nunca termina de realizarse en nuestra historia. Y aun en nuestras frases motivadoras gustamos más de las afirmaciones que los objetivos que deben movernos. En nuestras expresiones hemos cambiado las formas programáticas por afirmaciones testimoniales aunque estén totalmente alejadas de la realidad; otros muchos ejemplos más de nuestra autoimagen (y autocomplacencia) han sustituido al ponernos en camino hacia el origen del comienzo de nuestra fe (Galilea): y marchar con Jesús hacia la Cruz y la Pascua. La santificación de Monseñor Romero (y deseamos la próxima de Mons. Angelelli) es el gesto del Espíritu para mostrar el camino de asumir el momento histórico actual. Es el recuerdo de las verdades de Jesús asumiendo en su momento histórico, la realidad la historia de toda la humanidad.

                                   Por ello es que creo que muchos de los cristianos que construimos nuestra fe y, en base a las enseñanzas mismas de la Iglesia, cristalizándola en la línea de su Doctrina Social y del Concilio Vaticano II necesitamos y, dentro del respeto que nos merece, exigimos, que en la Iglesia se cultive más la humildad de no ser siempre los testigos de la fe que proclamamos; se practique la coherencia entre la realidad y los gestos que realizamos en nuestras liturgias, y se muestre mucho más la fraternidad que nos une entre nosotros, la fraternidad que debe unirnos con los privilegiados de Jesús, para los que muchas de las opciones de una religiosidad afirmativa y gestual, ha dejado de ser anuncio de un Reino de Justicia y de Paz. Otro tanto podría decirse de opciones eclesiales que más nos acercan de una clase política que más se ha acercado a las injusticias del mundo que a la propuesta de Jesús de un Mundo Nuevo. Vayan como más ejemplos la manipulación que se ha hecho de un tema tan querido por la Iglesia, como lo es la defensa de la vida, llevando torpemente a identificar una línea política con la postura eclesial. La no distinción de delitos de “lesa humanidad” de los delitos comunes, con una posibilidad de ejercer la violencia en nombre de Dios… y en bien de la Justicia.

                                   Desea mi corazón una Iglesia que de la Celebración del triunfo de Jesús sobre la Muerte, se realice en ella -un poco más- la generación de un mundo de Justicia y de Paz

                                   Haciendo votos de no pretender decir nada que no esté claro dentro de la Iglesia, pero reforzando alguno de estos aspectos, te saludo deseándote los mejores deseos en esta Pascua del Señor.


Pereza
Al cotidiano acostubrar
Lo gustado ya, gustar
Al novedoso no desafiar
Tu comida no preparar
La sumisión aceptar
del solo perder o ganar
"Esto siempre fue así" resignar
"Vendran tiempos mejores" esperar
Lo cercano de tu vibrar
A lo ya vivido acomodar
A trascenderte negar
A tus verdades claudicar
Cediendo tu mirar
Cediendo tu valorar
A tu libertad renunciar
Pereza de vivir lo has de llamar
SOBERBIA
Sabés por qué es tan difícil vivir en paz?
Muchos creen que sus necesidades crean derechos absolutos.
Muchos creen que sus derechos no se regulan más que por su fuerza de imponerlos.
Y otros creen que pueden regular las necesidades y el derecho de los demás (y los propios sobretodo), sin que exista acuerdo social.
Carta abierta las autoridades de mi patria Argentina y particularmente a las fuerzas de seguridad.
DIA DE LA BANDERA, Día de Belgrano, Padre de la Patria
Quinto Mandamiento de la Ley de Dios: “No matarás” (¡No reprimirás!)
La Democracia, el mejor de los modos de gobernar los pueblos hasta ahora conocido, y así proclamado desde los griegos en adelante, encuentra a nuestra Argentina en un momento difícil de digerir…
El respeto debido a las autoridades es también una de las verdades proclamadas desde que el mundo es mundo, y así también los proclama Jesús cuando le presentaron la moneda del César. Y el respeto se transforma en obediencia cuando el que gobierna ejerce su mandato según los contratos sociales plasmados en las leyes, particularmente la “Constitución” del país. Las leyes son dictadas por representantes elegidos por el pueblo. Y el poder judicial deberá juzgar si estas leyes son acatadas por todos: gobernantes y pueblos. Si no se obedecen las órdenes de los que gobiernan según las leyes dictadas, y los que deben juzgar decretan que es ilegal tal o cual comportamiento, se habilitan los medios (proporcionales a las causas) para que el poder de la fuerza ponga las cosas en su orden. Síntesis de cómo debieran funcionar las cosas.
Por sobre todas ellas, y los compromisos que fue generando la humanidad en su afán de que los países cumplan sus ordenamientos internos y leyes saludables “universales” se crearon éstas que alcanzan lo que se llama “rango constitucional”, y que no pueden ser derogadas. Pero la humanidad tiene otra Ley, ya no dictada en piedras sino en el corazón del hombre, a la que debe obediencia plena. Para el ateo será su sagrada conciencia, y para el creyente, la Ley de Dios. De éstas leyes surge la más universal y absoluta: “no matarás”.
En su predicación, Juan el Bautista contestaba así sobre lo elemental para recibir al Mesías:
"La gente le preguntaba: «¿Qué debemos hacer?»
11. Él les contestaba: «El que tenga dos capas, que dé una al que no tiene, y el que tenga de comer, haga lo mismo.»
12. Vinieron también cobradores de impuestos para que Juan los bautizara. Le dijeron: «Maestro, ¿qué tenemos que hacer?»
13. Respondió Juan: «No cobren más de lo establecido.»
14. A su vez, unos soldados le preguntaron: «Y nosotros, ¿qué debemos hacer?» Juan les contestó: «No abusen de la gente, no hagan denuncias falsas y conténtense con su sueldo.»"
Evangelio según San Lucas, capítulo 3
En nuestra Patria, al crear Belgrano su Bandera, nuestra azul y blanca, tenía en su mente todas estos ideales y la concepción de que estas verdades se plasman en un territorio llamado “Patria” y en sus Leyes. Podía hacerla flamear y hacerla jurar por su ejército porque en ella concebía una Patria Libre y Autónoma del poder extranjero. Y en nombre de los más altos valores de su fe y de su Patria, hizo jurar el servirla hasta dar la vida por ella. Así actuó, no fusiló a quienes venció en la Batalla de Tucumán como podría haber hecho y era habitual. Pero tampoco obedeció cuando le ordenaron bajar a Buenos Aires para actuar en las luchas fratricidas.
No menos honorable ha sido San Martín, que nunca aceptó utilizar su ejército para las guerras internas del país, teniendo como verdad fundamental la libertad de la Patria Grande frente a los imperios europeos y egoísmos del Puerto.
La Patria no es solo una integridad territorial, es su gente y la cultura que le da identidad y solidaridad.
En las últimas décadas, las instituciones del país, particularmente las fuerzas de seguridad del país han sido blanco de una agresión cultural formidable, poniéndolas al servicio de los poderes concentrados de la “globalización”, que no miran ni parece importarles las naciones, ni su gente, ni menos sus particularidades culturales ni identidad; su máximo interés son los recursos naturales y una oligarquía que les garantice su expoliación. Cargan sobre esa oligarquía (a la que seducen con grandes privilegios exclusivos) la obligación de mantener “la paz social” pero sin beneficios para la gran mayoría de sus habitantes. Por ello necesitan someterlos por la fuerza cuando no alcanza el convencerlos que deben ser sumisos a su poder y privilegios.
Es por eso que debemos hacer un fuerte llamado al patriotismo de cada uno de los que poseen responsabilidades en las instituciones de la Patria, frente a una nueva agresión imperial sobre la Patria Grande Latinoamericana y Caribeña, y sobre el mundo entero… Y por sobre todo, a las fuerzas de choque para con los habitantes, que son los hermanos de este suelo.
La “obediencia debida” concebida como un abosoluto es un concepto que la ética universal y la Iglesia Católica en particular no han aceptado nunca, por el contrario siempre cuando se habla de la obediencia, se añade “según las constituciones” porque no se puede desconocer las leyes superiores; y hasta en la guerra se habla de “crímenes de guerra” porque hay una ética aún para ella.
Por ello te pedimos, hermano investido de cualquier poder, nunca lo ejerzas fuera de la ley, y recuerda que Jesús decía, es preferible (imperioso) obedecer a Dios antes que a los hombres. Antes de reprimir o matar a tus hermanos piensa que un día la Patria y Dios te pedirán cuentas.
No aceptes reprimir a tus hermanos. Exige que tu obediencia se oriente al bien patrio común y compartido por todos sus habitantes.
La Virgen de la Merced, Generala del Ejército Argentino, desde el Evangelio les dice:
“Hagan lo que Él les diga” (Jn. 2,5)
Aunque lo sigo en prácticamente todos sus comentarios, algunas cosas las veo distintas. La carta está muy focalizada en el presidente, cuando en realidad es todo un grupo el que actúa del mismo modo. Macri no va renunciar... y si renunciara muy probablemente asuma alguien peor. Democráticamente debería ser el Congreso el que le haga Juicio Político, cosa que no va a suceder al menos por ahora. Por lo que el camino democrático para destituirlo está cerrado. Mucho menos es posible el camino de la violencia, porque iría a un fatídico genocidio. La única salida es el convencimiento de cada vez más un número mayor de Diputados y Senadores, que presionados por el pueblo y los rotundos fracasos, cambien la cabeza... Pero todavía un buen grupo del pueblo (y muchos de nuestra Iglesia), es ciego y sordo a los reclamos de nuestros hermanos más pobres y alimentan esperanzas vacías que tardarán en apreciarlas del todo en su propia situación. El problema no es Macri, es el pueblo que lo apoya... Hay mucho que soportar todavía...
Un veto que indigna la Democracia:
NO PAGUEMOS LA LUZ
El Paro es poca cosa
DESOBEDIENCIA CIVIL:
Qué es? Wikipedia te lo cuenta
Desobediencia o desobediencia civil se define como el acto de desacatar una norma de la que se tiene obligación de cumplimiento. La norma que debería obedecerse es, por lo general, una norma jurídica, o en todo caso cualquier norma que el grupo en el poder considera investida de autoridad en el sentido de que su transgresión acarreara inevitablemente un castigo.1​ La desobediencia puede ser activa o pasiva. El término "civil" hace referencia a los deberes generales que todo ciudadano debe reconocer, legitimando así el orden legal vigente. En otras palabras, "civil" indica que el objetivo principal de la desobediencia es traer cambios en el orden social o político que afectarían la libertad de los ciudadanos.
La desobediencia civil puede definirse como "cualquier acto o proceso de oposición pública a una ley o una política adoptada por un gobierno establecido, cuando el autor tiene conciencia de que sus actos son ilegales o de discutible legalidad, y es llevada a cabo y mantenida para conseguir unos fines sociales concretos".
Para que un acto se clasifique como de desobediencia civil, se necesita que la acción se haga públicamente, que sea ilegal o que así lo clasifique el poder, y que al mismo tiempo quien cometa el supuesto delito esté consciente de sus acciones y motivos.
Definición
La desobediencia civil es una forma de disidencia política consistente “en una quiebra consciente de la legalidad vigente con la finalidad no tanto de buscar una dispensa personal a un deber general de todos los ciudadanos, sino de suplantar la norma transgredida por otra que es postulada como más acorde con los intereses generales. Intereses que, no obstante, han de ser identificados a través de un procedimiento democrático de formación de la voluntad”.2​
En otros casos la desobediencia o desobediencia civil se define como el acto de no acatar una norma de la que se tiene obligación de cumplimiento. La norma que debería obedecerse es, por lo general, una norma jurídica, o en todo caso cualquier norma que el grupo en el poder considera investida de autoridad en el sentido de que su transgresión acarreara inevitablemente un castigo. La desobediencia puede ser activa o pasiva. El término "civil" hace referencia a los deberes generales que todo ciudadano debe reconocer, legitimando así el orden legal vigente. En otras palabras, "civil" indica que el objetivo principal de la desobediencia es traer cambios en el orden social o político que afectarían la libertad de los ciudadanos.
La desobediencia civil puede definirse como "cualquier acto o proceso de oposición pública a una ley o una política adoptada por un gobierno establecido, cuando el autor tiene conciencia de que sus actos son ilegales o de discutible legalidad, y es llevada a cabo y mantenida para conseguir unos fines sociales concretos".
Para que un acto se clasifique como de desobediencia civil, se necesita que la acción se haga públicamente, que sea ilegal o que así lo clasifique el poder, y que al mismo tiempo quien cometa el supuesto delito esté consciente de sus acciones y motivos.
Los actos de desobediencia civil buscan no la afirmación de un principio en la esfera privada, sino una llamada de atención a la opinión pública sobre el hecho de que una ley o política sancionadas por las autoridades están conculcando un principio de índole moral. En adición, "la desobediencia civil se debe dar a conocer a los representantes de orden público de una manera que se sientan identificados sobre la cuestión por la que van a luchar y sus fines deben ser públicos y limitados. Su objetivo manifiesto no puede ser el beneficio particular o económico; debe guardar cierta relación con una concepción de la justicia o del bien común."1​
Otra forma de definir la desobediencia al Derecho (aunque en el fondo con un sentido similar), sería la siguiente: "Entiendo por desobediencia civil en sentido amplio aquellas formas de insumisión al Derecho motivadas por consideraciones políticas o morales que, no obstante ilícitas, guardan una mínima lealtad constitucional, es decir, aceptan el sistema de legitimidad democrático como el más correcto para la adopción de las decisiones colectivas".3​
En primer lugar, el término "civil" hace referencia a los fines perseguidos por los activistas: son fines políticos, de cambio social. La desobediencia civil es una acción deliberada e intencional. El progreso moral o político se perciben como la consecuencia, como el efecto buscado por los desobedientes. Y para ello es lógico que los activistas utilicen las tácticas y estrategias que mejor se ajusten a sus fines. Pero esta pretensión de cambio se enmarca en el reconocimiento de los deberes generales del ciudadano en una sociedad libre. Y en particular en la lealtad hacia las reglas del juego del orden constitucional: la desobediencia civil no es revolucionaria, ni pretende imponer su criterio a la mayoría, sino que respeta las reglas democráticas de cambio político.4​
En segundo lugar los desobedientes actúan por motivos morales. Consideran que las normas que rechazan son normas arbitrarias u odiosas, que repugnan a la conciencia del ciudadano. La desobediencia civil es una expresión de responsabilidad personal por la injusticia, refleja el compromiso de no colaborar ni someterse a prácticas y normas injustas.4​
En tercer lugar, la desobediencia civil es siempre pública y abierta. Los activistas buscan influir no sólo en sus gobernantes, sino también (y sobre todo) en la opinión pública. Por ello la desobediencia civil suele ser, asimismo, colectiva, y no individual. La publicidad es un medio de persuasión, y no de coacción. Es en este sentido que ha podido decirse (Rawls, Habermas) que la desobediencia civil es una forma de discurso público, con una función pedagógica.5​
En cuarto lugar, los desobedientes están dispuestos a asumir las consecuencias legales de sus actos, y a aceptar el castigo previsto para ellos. Quien acepta pacífica y disciplinadamente la sanción que conlleva su comportamiento ilegal está afirmando con ello su respeto por el conjunto del ordenamiento constitucional y por las reglas del juego democrático. La aceptación voluntaria del castigo sirve, además, para diferenciar la desobediencia moralmente motivada de la infracción interesada u oportunista.6​
En quinto lugar, la desobediencia civil es pacífica y no violenta. Esta condición debe entenderse como una voluntad de minimizar los daños y de restringir el uso de la fuerza en todo lo posible. El uso descontrolado y masivo de la fuerza física es incompatible con la desobediencia civil.5​
"Los actos de desobediencia civil son parte de un estado de derecho democrático que se desarrollan en sociedades maduras", que logran crear conflictos dejando saber que las leyes e instituciones que están establecidas legalmente pueden fallar en algún momento. Esto abre espacio a la creación de interpretaciones distintas a las existentes, que intentan exponer para que sean consideradas justas.7​ Desde la perspectiva de la desobediencia civil, es discutible la opinión de que todo acto que vaya en contra de la ley es siempre un acto ilegal que merece ser castigado.1​
Tal vez una de las razones por las cuales el tema de la desobediencia despierta la sensibilidad y suspicacia de vastos sectores (especialmente de aquéllos vinculados a los diferentes ámbitos del poder), sea el hecho de que se encuentra ampliamente extendida esa conceptualización que define a la relación política como una relación de “mando y obediencia” en donde la pregunta por el fundamento de la legitimidad del poder queda desplazada por el énfasis en la consideraciones como un hecho desprovisto de valoraciones.7​
Características
Rasgo característico de la desobediencia civil es su ejecución de forma consciente, pública, pacífica y no violenta, manteniendo una actitud de protesta contra la autoridad con el fin de rectificar los errores que ésta haya cometido, a juicio de quienes protestan.
En un sistema democrático, el desobediente civil viola la norma como medio de apelación a la mayoría para que ésta rectifique, aunque siempre recurriendo, en la expresión de la protesta, a los mismos principios constitucionales a los que la mayoría recurre para legitimarse. En el marco de sistemas no democráticos, la desobediencia al derecho con motivación política se hace, más bien, al amparo del derecho de resistencia".
PUNIR NO ES EDUCAR: EMERGENCIA VIAL EN VILLA MARIA
¿"CIUDAD DEL APRENDIZAJE"?
Es una lástima que la orientación de las acciones que aparecen sean acordes a "mano dura". El problema, si es educativo, ha sido responsabilidad de las autoridades por omisión.
En la práctica, las consecuencias inmediatas, se reducirán a lo punitivo, lo económico....
Cuando a un árbitro se le va un partido de las manos, ya es tarde, se arruinó el partido.
Veamos las consecuencias inmediatas previsibles: cientos de autos y motos al corralón municipal, cientos de personas, entre ellas el que suscribe, lamentando (en línea de mínima) que la única educación de la que son capaces nuestras autoridades sean los palos al pueblo, sobretodo los más vulnerables.
Aporto algunas ideas para la solución del tema de seguridad:
1. Uno de los temas principales, es independizar el tema de la seguridad vial de la recaudación municipal. Para ello sugiero que la TOTALIDAD de lo recaudado por multas, se destine exclusivamente al sistema de seguridad vial y educación (agentes, vehículos, cartelería, spots televisivos, etc). Sin que vayan a rentas generales.
2. Que se actúe según los diagnósticos de accidentes. Si bien todos los temas son importantes, que se ponga el acento sobre los accidentes más comunes y más luctuosos. Y tanto las multas como otros modos de punición estén proporcionados a la gravedad de las consecuencias dichas.
3. Que los vehículos municipales, dependientes de la gestión municipal y el resto de los vehículos que participarán en los operativos, sean los primeros en cumplir las normas vigentes.(¿tendrán hecha la verificación vehicular?)
5. Que deje de exigirse la verificación vehicular, instrumento inútil, costoso y que poco tiene que ver con la seguridad. Igualmente la exigencia de papeles, que se busquen otros medios distintos al retiro del vehículo. Hay medios electrónicos para la verificación del vehículo en su estado de legalidad tanto en papeles, como seguros, y autorizaciones….
6. La punición económica es resultado de falta de creatividad

martes, 27 de marzo de 2018


Después de la marcha en contra de la despenalización del aborto

Más allá de las discusiones que afirman posiciones más que provocar reflexiones profundas acerca de los problemas que tratan, sería bueno que ante la inminencia del trato de la Ley, se pusiera en foco algunas leyes complementarias para el caso que se siguiera con la “no despenalización”. Podría cambiarse aún el título como por ejemplo:

LEY DE RESPONSABILIDAD PARENTAL

Se ha notado un gran avance en reflexión de la marcha contra la despenalización del aborto y en sus consignas, por cuanto se comienza a mirar la situación de vida de la madre que decide abortar: de la insistencia en el horror y la terribilidad de la muerte del bebé y de los derechos del bebé, a la búsqueda de “vida” para ambos. Por ejemplo: “no es la única solución”; “vida para dos” y otras; y algunas acciones como la de grupos de personas proponiendo la adopción de esos niños. Se comienza a ver que es necesario acompañar a la totalidad de la situación de la mujer que piensa en la interrupción del embarazo más que en su criminalización. La criminalización de la mujer (con leyes y mucho más con sanciones sociales casi ocultas y a veces también hipócritas), son una injusticia flagrante que agrava el problema y provoca otros tipos de muertes.

“Cuidemos las dos vidas”, “Que vivan los 2” y “Que se salven los dos” fueron las consignas más repetidas https://s3.amazonaws.com/arc-wordpress-client-uploads/infobae-wp/wp-content/uploads/2018/03/25183416/Marcha-en-contra-del-aborto-y-a-favor-de-la-vida-27.jpg

Por eso, queda mucho por reflexionar y actuar a favor del acompañamiento de la mujer que se encuentra en uno de los estados más vulnerables de su vida. Algunos ejemplos que necesitan, ser tenidos en cuenta para el caso que se siga con las leyes de penalización:

Ø  El bebé fue gestado por dos: ¿existe alguna penalización para el papá del bebé que se niega al reconocimiento del bebé que gestó? Hoy día, la identidad ha dejado de ser una incógnita.
¨      Podría aplicarse la figura de “instigación al delito o al menos de cómplice” al papá que pueda probársele haber instigado o consentido el aborto del bebé que gestó. Podría exigírsele que por el solo hecho de gestarlo incurre en responsabilidad y obligaciones insoslayables y con solo un trámite ejecutivo. Con jueces que apliquen las penas que no deberían ser menores en ningún caso que las aplicables a la mamá. Igualmente a las personas que se les pruebe haber acompañado a la mujer que abortó.
¨      Aún en el caso que no pudiera probarse su participación, debería imponérsele al papá y los que participaron el cargo de acompañar a la mamá en las consecuencias que le acarreó: tratamientos, situación de carcelación, cargo de por vida por daños en situaciones particulares, etc.
¨      En la práctica, debiera haber estadísticas de quienes debieron haber sido procesados por partícipes necesarios o quienes omitieron su obligación de asistencia. Con sus necesarias implicancias y corrigiendo las consecuencias provocadas y puniendo a los agentes prevaricadores. Al menos para señalar la complejidad del tema.
¨      Garantizar el cumplimiento de leyes de asistencia parental, aún en caso de no reconocimiento y con o no consentimiento del otro progenitor por ser derecho del niño, independientemente de sus progenitores (como lo es en el caso de herencias). Con trámites ejecutivos y sanciones efectivas

Ø  Acompañamiento de la mamá que concibe con leyes que protejan la maternidad

·        La insistencia en sanciones sociales al embarazo más que sanciones las causas que lo provocan con leyes y costumbres que toleran la cosificación de la mujer en propagandas, películas, modelos de ser mujer… ocultando la relación necesaria entre la frivolidad y cosificación, con el embarazo no deseado. Deberían ser sancionables como lo es la discriminación.
·        En el ideario social no se permite control sobre la educación distorsionada de la sexualidad femenina. Ha desaparecido la figura de la falsedad ideológica y la unión entre el aspecto sexualidad – vida. Podría haber sanciones para la distorsión educativa a los medios masivos. Ya hay un avance en temas como pornografía y prostitución infantil.
·        La negativa a una educación sexual integral sobretodo dentro de la Iglesia Católica en vez de una profundización de la misma con métodos anticonceptivos que integren también efectividad con moralidad. Todavía en este aspecto hay negativas y sanciones de carácter no legal.
·        La interrupción de los programas de derechos universales (o mengua), son un aliciente para la decisión de interrupción del embarazo. O legislaciones que en la práctica hacen muy difícil la familia numerosa.
·        Asistencia efectiva y complementaria de las obligaciones parentales en situaciones de soledad a la mamá que gesta en los aspectos de salud, educación, vivienda y otros, para el tiempo de gestación, minoría de edad y mientras dure la situación de vulnerabilidad. La responsabilidad es primaria en los parientes directos, y subsidiaria del Estado.

Ø  Otros aspectos:

¨      Aplicación selectiva en la aplicación de puniciones: Suele ser habitual las denuncias en los hospitales públicos de situaciones de aborto al acudir por riesgos de muerte, ¿será lo mismo en clínicas privadas? ¿A quién punir?
·        Hay una criminalización social a la madre gestante que por distintas razones no acepta al hijo gestado. Debería educarse a la sociedad para la aceptación de la situación psicológica de la mamá que no desea tener su hijo, y debería facilitarse en los mandatos y en las leyes que una mamá pueda ofrecer un hijo y poder recuperarlo luego, sea por tenencia que por adopción (al menos en la preservación de su identidad.



domingo, 4 de marzo de 2018

Nuevamente el aborto


“Nadie puede estar a favor de la interrupción de una vida. Pero esta problemática va más allá de esta falsa polarización: la mujer que busca abortar lo hace con angustia y tristeza. La comunidad tiene que asumir esta realidad no escondiéndola sino sacándola a la luz. Por esto considero que despenalizar el aborto puede ayudar al diálogo que contribuya a la edificación de nuestra sociedad”
Pastora Mariel Pons, de la Iglesia Evangélica Metodista argentina

“Se “trivializa” la discusión por la despenalización del aborto cuando “se limite a una puja entre quienes están a favor y en contra de la práctica”.
Referente metodista Frank de Nully Brown


En Argentina, es recurrente planteo de la despenalización del aborto…particularmente desde 2007 y 2011.

Un buen y bastante completo análisis sobre los abortos clandestinos podemos encontrar el

En 2011 quise poner por escrito mi pensamiento (más para aclararme personalmente) pero con afán de aportar al momento, como testimonio de una problemática bastante más compleja que la propuesta por algunos de mis conocidos, familiares y amigos…


Casi siete años después, vuelve a aparecer la problemática con los cuestionamientos también recurrentes sobre las motivaciones ocultas de diferentes grupos (también del Gobierno de turno). Pero como escapa al dominio conveniente de mis cavilaciones, me ceñiré a compartir un punto de vista señalado en contadas ocasiones: algunos aspectos respecto de la mamá que se enfrenta a la decisión de abortar o no, y de la responsabilidad del papá que generó el o la bebé.

Pero antes, quisiera hacer una advertencia de una tendencia falsa de la identificación política al respecto: unos y otros tratan de identificar el problema del aborto como una identificación proabortista = progresista y contra abortista = conservadora. Falso, es un problema ético en primera instancia, luego (y necesariamente) político, no al revés.

Y felizmente pareciera que esta antinomia falsa pareciera registrarse en esta actual fase de la discusión. Ciertamente que la posición progresista está mucho más abierta a una discusión amplia que las posturas conservadoras… y es justamente esta características la que los políticos de ambas partes tratan de capitalizar identificando la postura opuesta con la oposición política.

Las posiciones conservadoras (particularmente la de mis hermanos católicos), normalmente no advierten su participación cultural en la problemática del aborto, y por consecuencia, en provocarlos. La aceptación acrítica de modos de vida inherentes al capitalismo, que solo puede aceptarse con pocos hijos o mucho dinero… (educación y salud privadas… o la última ley de seguridad vial de tener asientito para 2 niños hasta 10 años en el automóvil, por nombrar algo). Añaden así una discriminación religiosa a la discriminación económica: sólo los ricos pueden ser buenos cristianos, porque pueden educar bien a tus hijos sin dejar de ser ricos, o necesariamente deberán convertirse en pobres asumiendo una familia numerosa… Como sucede también en muchos aspectos de la ética en asuntos económicos, la disociación ética en la problemática del aborto es digna de tenerse en cuenta. Es tal esta disociación, que me tocó en otro lugar del mundo, constatar la aberración de considerar el aborto alternativa a los métodos permanentes de anticoncepción porque con los primeros, confesión mediante, podrían “comulgar”, mientras que la perseverancia en la anticoncepción la impedía… Y en una de las campañas promovidas de algunos círculos eclesiásticos rezaba: “Si te dicen que el aborto es una cosa entre el médico y la madre, se olvidan de algo… (…y había la figura del bebé), pero omitía a otros de participación insoslayable: ¡¡¡la del papá y la sociedad!!!. Reducir la problemática del aborto a la ética individual termina generando estas aberraciones. Y el no poder “cumplir” con el mandato ético, encierra a soluciones desesperadas. No asumir la problemática, no hacerse cargo de ser una problemática colectiva, es prevaricación, participación por omisión, que en lenguaje religioso, se ha venido llamando desde siempre “pecado del mundo”.

En las dos posiciones opuestas se resalta la responsabilidad de la decisión sobre la mamá, y considero esta posición absolutamente injusta y falsa. Dejar sola a la mamá en la situación propia de aceptar la vida que lleva en sus entrañas es desconocer la naturaleza misma de la vida y es abandonar la responsabilidad que a todos nos toca sobre la misma.

Podríamos llenar de frases hechas y comunes para fundamentar esta última afirmación, cuando con ellas en realidad considero que lo que se fundamenta es el abandonar a la mujer que concibe en uno momentos de mayor vulnerabilidad en la vida de una mujer. ¿No concibió acaso junto a un varón en una promesa que aunque no haya sido consciente, sí lo fue de su humanidad corporal? ¿No participa la humanidad toda del mandato intrínseco de la reproducción y la esencialidad del amor? Que algunos se consideren superados en esta problemática lo desmentiría cualquier matrimonio de familia numerosa que se considere amante de la vida… y amante de la sinceridad, por supuesto.

Habitual es en la cultura conservadora convertir en individuales las problemáticas sociales: culpabilizar a la mamá es injusticia ancestral en este tema. Negarse a asumir las responsabilidades individuales es habitual en ciertas posturas consideradas progresistas. No podemos dejar de mirarnos a nosotros mismos como tribu, y no podemos descargar en la tribu, nuestras responsabilidades personales.

Al liberalismo le viene como anillo al dedo, no hacerse cargo de problemáticas individuales y lo resuelve como una cuestión de bolsillo… y creo que al modelo actual le viene como anillo al dedo la no despenalización del aborto, pero no por una cuestión ética, sino política: captar para sí a todo el espectro conservador y no hacerse cargo de los costos que conlleva el aborto legal, seguro y gratuíto.

Poco se escucha de promover el conocimiento, fortaleza, etc., pero también la decisión de entregar a la mujer la posibilidad de decidir (con eficacia ética y biológica) compartiendo con el varón que ame y la sociedad en la que está insertada ella y su futura progenie, cuando traer hijos al mundo. Un desafío cierto para la biología, la ética (religiosa o no), la sociología y al último y necesariamente, la política.

Hacia una nueva batalla, cultural, que realice un Nuevo Contrato Social.


Hacia una nueva batalla, cultural, que realice un Nuevo Contrato Social.



Los acontecimientos de diciembre y los hechos de los últimos meses, aunque no creo que todavía marquen un antes y un después en la política argentina, tienen una densidad digna de ser tenida en cuenta para interpretar los meses venideros y reflexionar dónde poner nuestras mejores fuerzas para situarnos y actuar frente a tanto desatino.



Las elecciones, para quienes consideramos el liberalismo como nefasto desde casi todo (o todo) punto de vista, ha sido un golpe del que es difícil reponerse. Pero es claro que por la razón que fuera, es el resultado de la voluntad de las personas de nuestro país. Cierto es que podríamos variar los porcentajes de los adherentes a éste modelo liberal si hoy hubiera nuevas elecciones, pero la verdad es que nada puede afirmarse en éste sentido, y también hay que aceptar que las elecciones son para tiempos determinados y en ese lapso lo que cuenta es el resultado de las urnas.



Desde su ingreso, el Gobierno se ha mostrado como un ejército que avanza a paso firme llevándose puesto todo lo que ha deseado. En algún conflicto ha retrocedido algo, pero que ni se nota frente a la decisión de gobernar según su arbitrio. ¿Diálogo? Hasta se perdió el significado del término… También algún político amigo de los nuevos aires (oficialista o de oposición) ha mostrado dudas en algún momento, pero hasta el momento, nada que no parezca un ahorro para tiempos futuros cuando el presente gobierno entre en desgracia.



Desde las elecciones legislativas en adelante, Cambiemos ha comenzado a gobernar a su antojo y a cara descubierta, mostrando la desnudez de su ideología y su violencia institucional; con el horror de muchos, la complacencia de otros, el silencio cómplice y el yo no fui de los siempre cobardes que proclaman que no entienden nada de política pero no se toman el trabajo de aprender… Aquel ejército (Plan Condor 2) sigue su avance destructor de democracia y república. No es desconocido –para nadie con un poco de oídos y ojos- que los hilos conductores y directores son manejados desde la política y economía internacional. El bocado de los recursos naturales de nuestro país (no las empresas del Estado como en la década de los 90), es mucho más que apetitoso para la fragmentada 3ra Guerra Mundial. Para los reyezuelos y señores feudaluchos locales, efímeras ganancias para sostener sus privilegios. Incluimos también entre éstos últimos a notables sectores de nuestra Iglesia Católica, tal vez menos seguidores de Jesucristo que de una doctrina que los coloca eternamente como privilegiados de Dios.



Por todo ello considero que hay que afirmar que se ha roto el Contrato Social que ha dado origen a nuestra sociedad argentina. Este Gobierno se ha llevado por delante la Ley Fundamental y las Instituciones del país: las grandes como el Congreso, el Poder Judicial, el Federalismo, pero particularmente a aquellas que son capaces de distribuir riqueza y conocimiento entre los habitantes, las que defienden el derecho de los vulnerables y minorías... Y está dispuesto a seguir haciéndolo, mostrando todo su poder… aún con represión y muerte si fuera necesario.



Sedientos de una articulación política que brinde luz para orientar las acciones, nos preguntamos cual será el mejor uso de nuestras reservas humanas, morales y patrióticas…La derrota fundamental es cultural, profunda… Y por ello la reconstrucción tarea titánica desde las raíces… desde el generar una Nueva Identidad Argentina con sus valores personales, nacionales y humanos (justicia y paz incluídos) donde ya no haya otro Dios, que el Dios de tod@s y para tod@s. Donde los poderosos y violentos de hoy tengan solo el lugar que les corresponde…



Para los católicos, que hoy celebramos el Bautismo de Jesús, podría esta solemnidad preguntarnos acerca de nuestra identidad y misión... ¡a él pertenecemos!

La Iglesia ha llamado al diálogo


LA IGLESIA HA LLAMADO AL DIALOGO:



Con la humildad que es imprescindible cuando hablamos de lo que debe hacer otro, no está mínimamente en mi ánimo dar cátedra, pero considero que debe “rumiarse” el texto a la luz de los Documentos que los Obispos conocen. Ciertamente que no puede ´echarse nafta al fuego´ en momentos de alta conflictividad, pero no puede amenguarse las verdades que necesariamente deben decirse. Las citas son de un Documento «ECCLESIAM SUAM», del Papa Pablo VI sobre la necesidad de la Iglesia de proclamar verdades dentro de ella misma y para con la sociedad.



a) La Iglesia también debe ser humilde cuando habla a la sociedad, aun en la conciencia de cercanía de las verdades de fe, el diálogo debe ser desde fundamentado en aquello común a todos los humanos. Pero es por eso mismo que es una necesidad hablar sus verdades en momentos de dificultad



Ecclesiam Suam:



30. Como es claro, las relaciones entre la iglesia y el mundo pueden revestir muchos y diversos aspectos entre sí. Teóricamente hablando, la Iglesia podría proponerse reducir al mínimo tales relaciones, tratando de liberarse de la sociedad profana (no religiosa); como podría también proponerse apartar los males que en ésta puedan encontrarse, anatematizándolos y promoviendo cruzadas en contra de ellos; podría, por lo contrario, acercarse tanto a la sociedad profana que tratase de alcanzar un influjo preponderante y aun ejercitar un dominio teocrático sobre ella; y así de otras muchas maneras. Pero nos parece que la relación entre la Iglesia y el mundo, sin cerrar el camino a otras formas legítimas, puede representarse mejor por un diálogo, que no siempre podrá ser uniforme, sino adaptado a la índole del interlocutor y a las circunstancias de hecho existente …



32. …. Muchas son las formas del diálogo de la salvación. Obedece a exigencias prácticas, escoge medios aptos, no se liga a vanos apriorismos, no se petrifica en expresiones inmóviles, cuando éstas ya han perdido la capacidad de hablar y mover a los hombres. Esto plantea un gran problema: el de la conexión de la misión de la Iglesia con la vida de los hombres en un determinado tiempo, en un determinado sitio, en una determinada cultura y en una determinada situación social.



a) Pero no puede callarse. Muchas veces no señalar las contradicciones puede acercarla a una falsa prudencia que puede ser interpretada como cobardía y falta de fe en el Dios de la Historia



Ecclesiam Suam:



33. ….. El arte del apostolado es arriesgado. La solicitud por acercarse a los hermanos no debe traducirse en una atenuación o en una disminución de la verdad. nuestro diálogo no puede ser una debilidad frente al deber con nuestra fe. El apostolado no puede transigir con una especie de compromiso ambiguo respecto a los principios de pensamiento y de acción que han de señalar nuestra cristiana profesión. El irenismo y el sincretismo son en el fondo formas de escepticismo respecto a la fuerza y al contenido de la palabra de Dios que queremos predicar. Sólo el que es totalmente fiel a la doctrina de Cristo puede ser eficazmente apóstol. Y sólo el que vive con plenitud la vocación cristiana puede estar inmunizado contra el contagio de los errores con los que se pone en contacto.



37. … Estas son las razones que nos obligan, como han obligado a nuestros Predecesores —y con ellos a cuantos estiman los valores religiosos— a condenar los sistemas ideológicos que niegan a Dios y oprimen a la Iglesia, sistemas identificados frecuentemente con regímenes económicos, sociales y políticos, y entre ellos especialmente el comunismo ateo. Pudiera decirse que su condena no nace de nuestra parte; es el sistema mismo y los regímenes que lo personifican los que crean contra nosotros una radical oposición de ideas y opresión de hechos. Nuestra reprobación es en realidad, un lamento de víctimas más bien que una sentencia de jueces.



c) Por ello, considero que no siempre es posible convocar a un diálogo genérico sin profundizar en la raíz de la “grieta” provocada por decisiones que no pueden ser aceptadas, como lo es la muerte de las personas (o la represión que nos acerca a ella), o el sometimiento de las personas vulnerables a condiciones de pobreza que en nuestro país son absolutamente evitables. Los ancianos, los niños, los discapacitados y todos los grupos vulnerables han de ser protegidos. Esto no es opinable según nuestra fe.

38. La hipótesis de un diálogo se hace muy difícil en tales condiciones, por no decir imposible, a pesar de que en nuestro ánimo no existe hoy todavía ninguna exclusión preconcebida hacia las personas que profesan dichos sistemas y se adhieren a esos regímenes. Para quien ama la verdad, la discusión es siempre posible. Pero obstáculos de índole moral acrecientan enormemente las dificultades, por la falta de suficiente libertad de juicio y de acción y por el abuso dialéctico de la palabra, no encaminada precisamente hacia la búsqueda y la expresión de la verdad objetiva, sino puesta al servicio de finalidades utilitarias, de antemano establecidas.

d) Ante regímenes absolutamente opresores, cuando la violencia es extrema y las palabras sólo pueden provocar más muerte, puede callarse.

Pero no es el caso, al menos todavía, de la situación de nuestro país. HOY ES NECESARIO DECIR LAS COSAS POR SU NOMBRE CON LA VALENTÍA DEL PAPA FRANCISCO EN LA ONU.

Bien podríamos decir entonces:

-       MACRI, TUS NEGOCIOS ESTÁN TEÑIDOS DE SANGRE, DE LA SANGRE DE LOS QUE DEBISTE CUIDAR Y LES ESTÁS ROBANDO!!!

-       NO LOS (NOS) LLEVES A LA MUERTE POR INANICIÓN Y ABANDONO!!!

Esta es la razón por la que el diálogo calla. La Iglesia del Silencio, por ejemplo, calla, hablando únicamente con su sufrimiento, al que se une una sociedad oprimida y envilecida donde los derechos del espíritu quedan atropellados por los del que dispone de su suerte. Y aunque nuestro discurso se abriera en tal estado de cosas, ¿cómo podría ofrecer un diálogo mientras se viera reducido a ser una voz que grita en el desierto(63)? El silencio, el grito, la paciencia y siempre el amor son en tal caso el testimonio que aún hoy puede dar la Iglesia y que ni siquiera la muerte puede sofocar.

IGLESIA CATÓLICA Y TODAS LAS IGLESIAS: TODAVÍA ES HORA DE HABLAR Y NO CALLAR.


 Yucat, diciembre de 2017

Hna. Susana Herrera


Hna. SUSANA HERRERA
Fraternidad Ntra. Sra. de América

Cual noche llena de estrellas
nos va quedando la vida

Fueron del camino la luz
contraste de mundo y de fe

Te fuiste junto a Mercedes
fiel compromiso de hermandad
Enriquecieron mutuo don
afirmación de eternidad

Compañeras de ideales
de luchas, constancia y tesón
no arrugaron en peligros
demostrando amor al Amor

Gracias te damos Susana
Gracias le damos al Señor
El cielo lleno de Tobas
Formando el gran cielo de Dios


Esperanza


ESPERANZA



Cuando el amanecer tiñe sombras,

la voz se hace canto,

y el pensar poesía…



Cuando la palabra es veraz,

la convicción compromiso

y la Patria es el otro…



Cuando mantienes la paz…

y es tu obsesión la justica

va apareciendo el paisaje

aunque le llamen desierto

Verbitsky y el Papa - Discutir ideas y no personas...


“EL ÚLTIMO CRITERIO DE VERDAD ES LA AUTORIDAD” - TOMÁS DE AQUINO

DISCUTIR IDEAS Y NO PERSONAS



Se ha hecho por éstos días muy difundido una toma de posición enfrentando sin más la figura Horacio Verbitsky y la del Papa Francisco, particularmente por “La Alameda” y con un aval o participación de Guillermo Moreno. Por supuesto que el enfrentamiento de este grupo cercano a la Iglesia y al peronismo lo ha tomado el grupo Clarín y se ha un festín mediático oponiendo al extremo a Página 12 y al Papa Francisco.



Muy cierto es que Verbitsky ha estado siempre en la crítica de Bergoglio y luego Francisco, y como tal puede ciertamente considerarse injusta y excesiva. Pero también es cierto que la Iglesia en Argentina todavía debe muchas “sinceridades” a la sociedad.



Discutir personas, como obligando a que se tome partido por uno o por otro, es al menos perverso porque la línea del bien y del mal nos atraviesa, y en la historia de la humanidad solo algunos han logrado escapar de tal realidad. Y no podemos dejar de tener presente que, en un tiempo político exacerbado por las pasiones electorales, cada análisis deberá estar mediatizado por cordura y apego a lo verdadero y a lo justo.



Centrar en el Papa Francisco las oscuridades de la Iglesia Argentina, particularmente en tiempos de la dictadura genocida, es una torpeza. Pero también es cierto que muchos desearíamos que nuestra Iglesia tuviera pronunciamientos más decididos y acciones más justas. Muchas veces la prudencia se convierte complicidad…



En este sentido considero que los pronunciamientos de los Curas en la Opción por los Pobres puede arrojar luces en orden a posicionarnos como Iglesia frente a una sociedad que se polariza cada vez más. Y pedir a nuestros Obispos Argentinos pronunciamientos claros acerca de algunos temas candentes, delitos sexuales del clero, 2 x 1 y Milagros Sala como ejemplo.



Algunas declaraciones, y hay muchas más:










Mano dura y gatillo fácil


Impresiones por el asesinato de David Moreno (20 de diciembre de 2001)



            En aquel momento me encontraba en el Colegio León XIII de Villa Rivera Indarte, a unos dos kilómetros del lugar del asesinato de un niño del barrio donde realizaba parte de mi trabajo como religioso sacerdote… y nunca dejó de estar en mis recuerdos aquella muerte infame de uno de nuestros niños.



            Un grupo de vecinos, en la ocasión, vino a buscarme con el objeto de intervenir en aquella pequeña batalla que se había entablado entre la policía y una muchedumbre del barrio. Inmediatamente fuimos y la cosa estaba que ardía…



“En caso de necesidad todos los bienes son comunes” reza la moral cristiana y era el caso, pues la desocupación que medía el país se acercaba al 40%, pero en nuestro barrio estimaba en un 70% o más. La toma de los supermercados no era un acto sedicioso de un grupo de inadaptados, era la respuesta de un pueblo con hambre. Podría haber organizadores, pero la respuesta era de un pueblo que necesitaba resolver un problema urgente, y había curiosos… que también justificaban su presencia con el sentimiento de impotencia frente al cotidiano sentir de necesidades básicas insatisfechas.



            Cuando llegamos al lugar, David había sido llevado herido. La misma gente me llevó hasta el jefe del operativo. Me presento, en base al pedido de los que me acompañaban, y mi primera impresión era estaba ante hechos imposibles de revertir… el supermercado saqueado, David herido de muerte, la policía dispuesta a seguir matando (¿?), los vecinos indignados…, vencidos…, en la misma impotencia de una situación sin respuesta y sin cambios. Algún joven más enardecido y del mismo barrio, echándome en cara que la Iglesia siempre buscando ahogar los procesos de justicia. Nada que hacer allí.



La impresión que me quedó de aquel momento y confirmada en mi fuero interior por la muerte de otro niño en Rosario, creo, es que la muerte de David no fue fruto sino del protocolo que se manejaba en la fuerza policial. De hecho, la herida-muerte de David, cambia el foco de la discusión del momento: del derecho de tener la alimentación que se necesita para vivir en una nación opulenta de ella, al mandato de proteger los bienes aún a costa de la vida de las personas. Y la actualidad de esta discusión cobra una manifiesta pertinencia.



            Considero que el juicio al oficial que dispara, volvería a trasladar hoy el foco de la discusión Sin menguar en absolutamente nada su responsabilidad individual (disparar la bala de plomo en vez de la de goma que hubiera correspondido), me pregunto si no era parte de un protocolo de muerte gestado por la autoridad que le había también enseñado el absoluto de la obediencia frente a la moralidad de los actos.



            Si tal orden hubiese estado presente podemos aún subir un peldaño más en la valoración moral y legal (¿?) del hecho: ¿en la escuela de policía se aprende que los bienes de capital son de mayor importancia que la vida de las personas, juzgando indiscriminadamente como delito cualquier acto en contra de la propiedad de aquellos bienes?



De ser así, en el banquillo de los acusados debería estar el oficial que actuó, los encubridores del delito (como están hoy) pero también los intervinientes en la cadena de órdenes, que deberían asumir la responsabilidad que les toca en el hecho incontrastable y absoluto: la muerte de un niño curioso de acciones justificables.



Pero dos cosas más aún, de muchísima y creciente actualidad, las fuerzas policiales deberán considerar en todas sus acciones que la obediencia no les exime de la moralidad objetiva y la legalidad de sus uno de sus actos aún con enseñanza en contrario; la sociedad y las leyes deberán corregir un error moral presentado como absoluto: en la protección de la propiedad privada se hace posible hasta las muertes, sean daños colaterales o directos. Los bombardeos de Estados Unidos son muestra cabal de esto. Si así fuera, quien los manda a matar los manda a juicio… desentendiéndose de su suerte…



            Que en el juicio de David, el oficial sea juzgado en su responsabilidad individual, pero que se afirme el absoluto de la vida humana por encima de la propiedad de los bienes, investigando si no hay una cadena de mandos y una perversión moral por falsedad ideológica.


Yucat, abril 2017